¿Te gustan los boleros? Seguro que conoces algunos. Son los temas clásicos que se cantan en muchas reuniones familiares y de amigos en España y América latina. ¿No te suenan los versos, “Bésame, bésame mucho” o “Dicen que la distancia es el olvido”? Es que son canciones muy populares en todos los países de habla hispana. Sus textos son amatorios, eróticos y nostálgicos y forman parte de todas nuestras culturas. A diferencia de otros ritmos, el bolero tiene la característica principal de expresarse en un español estándar, lo cual lo hace ideal para practicar la lengua. Y es por ello que para ayudarte a que tus alumnos aprendan expresiones en español a través de la música. Y con ellas te invito a un taller gratis en el que compartiré materiales listos para tus clases.
Taller sobre los boleros
Miércoles 8 de febrero a las 19.00 (hora de Zúrich)
Aquí tienes el enlace a la reunión de zoom
Como la mayoría de los ritmos latinoamericanos, el bolero surgió en Cuba. Aunque comparte el nombre con una danza española popular en el siglo XVIII, que seguía el compás ternario, el bolero cubano se formó con una melodía nueva y adoptó el ritmo de 4/4. El primero que se conoce fue “Tristezas” escrito por Pepe Sánchez en 1840. Desde entonces, se fue popularizando por el Caribe entre todas las capas sociales por su temática romántica. La canción “Quiéreme mucho” (1911) de Gonzalo Roig confirma el éxito del género. Llegó a la península de Yucatán y se enraizó en la cultura mexicana. El primer bolero mexicano fue “Presentimiento” (1913). Pero no fue hasta los años treinta y gracias a la invención de la Radio cuando se popularizó por toda Latinoamérica. Se fusionó con otros géneros musicales caribeños y dio lugar al bolero chacha, el bolero rítmico, el bolero mambo, el bolero salsa, el bolero ranchero, e incluso la bachata, tan popular en nuestros días.
El primer bolero que llevó al género a un reconocimiento internacional fue “Aquellos ojos verdes” (1931) de Nilo Meléndez, interpretado por el cantante estadounidense y pianista de jazz, Nat King Cole. En México, la compositora Consuelo Vázquez contribuyó con sus numerosas canciones al género. Uno de sus muchos temas, “Bésame mucho” (1932) (que según fuentes lo compuso cuando tenía apenas 16 años), inmortalizó el bolero. Fue traducido a muchísimas lenguas y grabado por innumerables cantantes. En Cuba, Isolina Carrillo también puso su grano de arena con la canción “Dos gardenias” (1948), eternizada por Antonio Machín. Pero es sin duda el prolijo maestro Agustín Lara, autor de “Solamente una vez” (1941), quien con sus composiciones consolidó el género en México y de ahí viajó por todo el mundo.
Después de la Segunda Guerra Mundial, y ayudado por la invención de los discos, la televisión y las películas musicales, el bolero se nutre de la moda musical del jazz. Además, fue apoyado por las dictaduras gobernantes en muchos países por su temática romántica y alejada de la política. Así tenemos a boleristas como Los Panchos, Antonio Machín, Marujita Díaz, Sara Montiel o Lucho Gatica, quienes fueron ídolos de nuestros padres y abuelos; sus letras daban sentido a sus vidas y sus melodías amenizaban reuniones y fiestas. Son canciones que han seguido vivas hasta nuestros días gracias a las voces de Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, Andrea Bocelli, Luis Miguel, Armando Manzanero, Luz Casal, Chavela Vargas, Omara Portuondo o Ibrahim Ferrer. Es un género musical “vintage”, el cual se sigue interpretando hoy día por artistas como Cigala, Andrés Calamaro, Rita Payés o Natalia Lafourcade, entre muchos otros.
No te pierdas el taller en el que aprenderás más sobre cómo estas inmortales canciones ayudarán a que tus alumnos desarrollen la competencia intercultural y lingüística gracias a su ritmo lento y su temática cercana al corazón.

Mí mamá era una gran bolerista. Cantaba con mi papá a dúo. Crecimos con todo tipo de música. Cuando me criaba cada pueblo tenía su compositor de boleros. Cuando estuve en Cuba descubrí que nuestros boleros son muy populares entre la gente.
Mí mamá era una gran bolerista. Cantaba con mi papá a dúo. Crecimos con todo tipo de música. Cuando me criaba cada pueblo tenía su compositor de boleros. Cuando estuve en Cuba descubrí que nuestros boleros son muy populares entre la gente.
Gracias por tu comentario Carmen. En mi familia también se han cantado boleros siempre en las reuniones. Y es que este género inmortal es popular en todos los países de habla hispana. Mi padre era un buen bolerista y nos enseñó muchos a los más jóvenes. Además, nos contaba que durante el Franquismo tenían pocas ocasiones de acercarse a las muchachas, así que bailaban estas canciones en lugares medio escondidos y a veces vigilados por el cura del pueblo.